La Medición de la Capacidad Mitocondrial en Ataxia de Friedreich Podría Ofrecer Nuevas Posibilidades de Monitoreo.

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Trad. Ing. Abner Chamson //  Mediciones no invasivas de la capacidad mitocondrial en los músculos esqueléticos de pacientes con Ataxia de Friedreich podrían usarse a fin de monitorear la severidad y el progreso de la enfermedad, de acuerdo a un estudio reciente.


En cambio, el estudio no logró hallar un vínculo entre la capacidad mitocondrial o la resistencia a la fatiga del músculo, y la percepción conciente de la fatiga.

El estudio “Capacidad mitocondrial, resistencia muscular & baja energía en ataxia de friedreich,” fue publicado en el periódico Muscle & Nerve.

La fatiga en Ataxia de Friedreich es difícil de medir  con herramientas que no estén específicamente adaptadas a la enfermedad.  Los cuestionarios cuyo fin sea investigar la fatiga deberían incluir factores que sean típicos de la Ataxia de Friedreich, y no necesariamente un síntoma de la fatiga. Además, en Ataxia de Friedreich, la fatiga podría reflejarse en factores relacionados mayormente a lo físico y no tanto a lo mental.

Investigadores de la Universidad de Georgia se plantearon que mediante mediciones de la capacidad mitocondrial y resistencia muscular, podrían valorar, tanto el grado de severidad de la enfermedad, como el  nivel de fatiga en los pacientes.

El equipo de investigación reclutó a 16 pacientes  de Ataxia de Friedreich y 10 personas sin discapacidad como sujetos de control, y evaluaron la capacidad mitocondrial mediante técnicas de Espectroscopía del InfraRojo Cercano (near-infrared spectroscopy - NIRS). El método mide el consumo de oxígeno durante la recuperación tras una estimulación eléctrica. Además, se midió la resistencia muscular mediante mecanomiografía de superficie.

Los participantes del estudio llenaron también formularios que apuntaban a evaluar las percepciones de energía y fatiga, así como la actividad física en la semana previa al estudio.

Mientras que no se advirtieron diferencias en la capacidad mitocondrial entre pacientes y sujetos de control, los niveles de resistencia eran menores en los pacientes que en los sujetos de control.

Tampoco hubo diferencias en los niveles mentales de energía (aquella percibida en forma conciente) entre ambos grupos, pero los pacientes evidenciaron niveles físicos de energía significativamente más bajos. Contra las expectativas, el estudio no mostró relación alguna entre la capacidad mitocondrial o resistencia muscular y los niveles de energía o fatiga registrados. Pero se vió que la capacidad mitocondrial y la resistencia muscular estaban correlacionadas.

En cambio, los niveles de capacidad mitocondrial reflejaron los de discapacidad física. Esto sugiere que dichas mediciones podrían ser usadas a fin de monitorear la severidad de la enfermedad y su progreso. Este método no invasivo resulta particularmente apropiado para mediciones periódicas.

Los investigadores señalaron que la  falta de diferencias en la capacidad mitocondrial y la resistencia muscular entre los grupos podría obedecer a que el estudio se llevó a cabo en los músculos del antebrazo. La mayor parte de los estudios se centran en los músculos de la pierna, a menudo más afectados en Ataxia de Friedreich.